viernes, 29 de abril de 2016

2016 04 29 Territorio Mandinga 3.


Que Dura la tiene Tón.



Subimos a la moto, nos quitamos el Cuéllar y César que ya se fía de nosotros nos lleva detrás sin correa, ya que no nos ponemos  nerviosos, de momento, que sabemos de su buen hacer. 
Seguimos en la misma provincia y no "segovia" nada, sigue tranquilo guiándonos. Pasamos a la vera de la Iglesia de la Asunción en Hontalbilla.

Al fondo ya vemos Villaseca
Llegamos a la Iglesia románica de Santo Tomás, lugar donde empieza la pista que nos lleva a las Hoces del Tón ese. Pusimos las ruedas de tacos y adentramos la traila.
La pista da verdadera pena como está de bacheada, menos mal que no va nadie a ver las Hoces que sino. Si cobraran como en otros lugares un triste euro ya tendrían para asfaltarla y mantener el lugar, si no lo apañan para la saca claro.
 Con tanto bache se cayó la pan, que no la traila.
Después del polvo que César nos echó aparcamos las trailas en el lugar indicado por el Gipi ese.
Entonces hice un descubrimiento, el tío ese de la hoz, tón no la tiene tan dura no, menudo tajo se dio con la hoz.
Gracias a Dios llegamos todos enteros, como para llevar tapón está la pista.
Declarado Parque Natural en 1989, las Hoces del río Duratón está aguas abajo de la villa de Sepúlveda, ahí, el río forma un profundo y bello cañón que, en algunos lugares, alcanza más de 100 metros de desnivel, estos altos farallones rocosos son un refugio donde anidan especies protegidas, como el buitre leonado, alimoches águilas reales, halcones peregrinos y santos. 
El recorrido está bien indicado, hay carteles insistentes que te avisan también del peligro de los cortados. 
Como lo tengo grande, el objetivo digo,
acerco hasta aquí la Cueva del Batán,
donde la hermana de San Frutos, Santa Engracia, se recluyó para dedicarse a la oración y la vida contemplativa.
Busca al fondo el banquero. digo al buitre.
La ermita de San Frutos.

A Maytines
Luego pues que la cumbre impenetrable
del empinado monte Frutos pisa,
y como de atalaya ve y divisa
los peligros del mundo miserable;
a su Dios y Señor todo se ofrece,
la virtud por escudo y armas toma,
con el ayuno el cuerpo oprime y doma,
y con el pan del Cielo se abastece.
Con esa guarnición fortalecido
las armas del Dragón pérfido ahuyenta.
Himnos del Breviario Romano.
Meandros, también algún cagandro, que cerdos hay a porrillo.

Situado en un espolón rocoso, de uno de los meandros que forman las Hoces del río Duratón, rodeado de precipicios, está el priorato de San Frutos, hoy conocido como ermita de San Frutos del siglo XII, son los restos de un antiguo convento monástico. Se accede a el tras cruzar por un puente de piedra construido en 1757 que salva una profunda grieta, llamada "La Cuchillada".
Cuenta la leyenda que un grupo de cristianos de Sepúlveda, huyendo de los moros corrieron a la ermita, San Frutos trazó con su báculo una línea sobre el suelo en la parte más estrecha de la roca y ésta se abrió, despeñándose algunos moros y aterrorizando a los demás.

Gandalf se enfrenta a Balrog en el puente de Moria, "You shall not pass".

A los moros furiosos amedrenta
prodigioso el varón esclarecido,
hiere lo alto del monte, y tal quebranto
del báculo sintió la peña dura,
que hasta el valle se ve por la abertura,
vencido el enemigo con espanto.
A ti sea, Señor, la gloria dada,
fruto de Madre Virgen, que piadoso
con los frutos del árbol mas precioso
pones a Frutos mesa regalada. Amén.
Himnos del Breviario Romano.
En torno al ábside de la iglesia se encuentra la necrópolis del priorato, se conservan varias tumbas antropomórfas con la cabecera orientada al Oeste, de forma que la mirada del inhumado se dirige a la salida del sol.

La Ermita de San Frutos es una iglesia románica que se construye en 1093 sobre otra visigótica del siglo VII, cuya fundación se atribuye a San Frutos, y sus dos hermanos, San Valentín y Santa Engracia, incluso hay algunos restos romanos más antiguos, como un sillar del ábside que tiene labrada una inscripción funeraria romana.
Una inscripción que se conserva en el interior data la construcción en el año 1100 y nos aporta el nombre del arquitecto, dom Michaelconsagrada por el arzobispo de Toledo Bernardo de Sedirac, siendo Fortunio abad de Silos.
Su acceso se realiza a través de dos puertas, la del lado norte es la principal, la otra está tapiada. 
Ha sufrido varias remodelaciones que han afectado al ábside además de dos añadidos laterales.
La ermita fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1931, Eh¡ rejón.
Las dificultades para construir en un sitio inhóspito como el lugar de san Frutos y, posiblemente, la prisa que se dieron los monjes benedictinos para levantar el edificio originaron fallos en la construcción que obligaron a instalar unos tirantes en la nave.
En el Altar, bajo su retablo, se encuentra el famoso sillar o piedra rectangular, llamada piedra del santo, de la que se dice que si das tres vueltas gateando, nunca padecerás hernia o se calmará el dolor si la tienes. A este rito se le llama pasar por la piedra del santo. Y si quieres curarte del dolor de muelas nada mejor que dar una vuelta a la ermita.
 En su interior se conserva el retablo barroco con la imagen moderna del santo y los relicarios de sus hermanos, San Valentín y Santa Engracia.

El 18 de junio de 1126 el rey Alfonso VII de León concedió fuero para poblar el monasterio de San Frutos y confirmó la anexión de este lugar al monasterio de Santo Domingo de Silos.
La presencia de los monjes benedictinos se mantuvo hasta la desamortización de Mendizábal en 1834.




El cementerio y a su lado, la construcción donde se encuentran las tumbas que la tradición adjudica al santo y sus dos hermanos, ahora vacías.
San Frutos, patrón de Segovia, nació en el año 642 en el seno de una familia visigoda acomodada. Siendo muy joven y de acuerdo con sus hermanos, repartió sus bienes entre los pobres y se retiró aquí para dedicarse a la oración, encandilado por la belleza del entonces llamado “Desierto del Duratón” ocupando unas cuevas cercanas.
Sus hermanos permanecieron aquí hasta la muerte de San Frutos a los 73 años, entonces se marcharon a Caballar, cerca de Turégano, donde fueron capturados por los moros y martirizados. Aún se conservan sus cabezas en un relicario de la iglesia de este pueblo. Cuando la lluvia es muy escasa, el sacerdote sumerge las cabezas en las aguas de una fuente para que comience a llover, a este ritual se le llama de las mojadas.
De San Frutos confesor.
Del desierto penetras lo fragoso,
moras de una caverna en lo profundo,
por huir de la vista de este mundo,
como de basilisco ponzoñoso.

La soledad del yermo es tu consuelo,
del sosiego y reposo compañera,
vida para el mundano tan severa,
como grata a el que anhela por el Cielo.

A la cumbre de un monte enmarañado
asciendes por sus sendas escabrosas,
para que así tus ansias fervorosas
lleguen de la virtud a lo elevado.

A ti sea, Señor, la gloria dada,
fruto de Madre Virgen, que piadoso
con los frutos del árbol mas precioso
pones a Frutos mesa regalada, Amén.
Himnos del Breviario Romano.
A la entrada del complejo, a la salida en este caso, que ya nos vamos, hay una cruz de hierro sobre un pedestal de piedra con siete llaves grabadas, que corresponden a las siete puertas de Sepúlveda.
Esta cruz fue levantada en el año 1900 para conmemorar la gran peregrinación que se realizó ese año, auspiciada por el obispo de Segovia Quesada. En estos lares el número siete tiene especial relevancia, siendo una constante en la zona: los siete milagros de San frutos, las siete puertas de Sepúlveda, la cueva de los Siete Altares, etc.

Otro milagro de San Frutos es el de la despeñada. Cuenta la leyenda que en 1225 un marido celoso empujó a una mujer adúltera desde lo alto de la hoz de San Frutos, sin que le ocurriera daño alguno.

La inscripción sobre su tumba puede leerse en el atrio, en un muro del templo, y dice:
"AQUÍ YACE SEPULTADA UNA MUGER DE SU MARIDO DESPEÑADA Y NO MORIÓ I HIZO A ESTA CASA LYMOSNA DE SUS BIENES".
No son éstos los únicos milagros que se le atribuyen. También se dice que amansaba a los buitres y que llegó a hacer brotar pajarillos de las llagas de un devoto.
Asombrados subimos la cuesta.

Tras pasar con las motos por la bacheada pista no tuvieron suerte, ahora tampoco y se fueron sin comer, nosotros casi también.
A reacción vamos hacia Sepúlveda, dicen que es obligado probar sus deliciosos asados, pero asados ya estamos nosotros bastante con la cordura, y aún no es agosto.

"Y su santo bastón allí mismo
una raya en el suelo marcó,
y rasgando la piedra un abismo
entre Frutos y el moro se abrió".
Nosotros también abrimos brecha entre las Hoces y nuestro próximo destino.

San Frutos, digo saludos.


4 comentarios:

  1. Que estoy por volver ahora que me lo cuentas.
    Abarazos

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    1. Si arreglaron la pista me avisas que igual yo también revuelvo, saludos.

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  2. Qué lengua tienes jajaja los cagandros jajaja.. ya veo que le das al guatisyurname también..
    Lo que se aprende... un año después.. viajando jejeje
    Esperando la próxima :)
    Abrazotes.

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    1. El guatisyourname es importante manejarlo al igual que el gipiese porque sino al leer los carteles no se entera uno de lo que dicen y nos lleva a horrores de interpretación como lo de Tón y lo dura que la tenía ;). Ya se está cociendo she pull veda. Saludos.

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