viernes, 29 de abril de 2016

2016 04 29 Territorio Mandinga 1.


La abecilla bebe en Rioseco.



Este año César nos organizó un viaje que lleva por título territorio mandinga, algo tendrá que ver que uno de los puntos de paso elegidos fueran las Hoces del "que Dura la tienes Tón", o algo así era, que como ya pasó un año no recuerdo bien. Como yo me apunto a un bombardeo, que no a recoger billetes, cosa que no me brinda confianza porque a eso es raro que alguien te llame y lo de agacharte no lo llevo yo bien, ahí puede quedar el billete, ya lleva uno puesta siempre la cota de mallas para proteger la espalda y en la moto es muy incómodo llevar tapón en salva sea la parte y con un bocadillo clásico ya tengo bastante.
El día antes nos acercamos al punto de encuentro, y una vez en el patio de casa, antes de cenar, nos quedamos viendo como está de florido el ciruelo, va haber mucho que comer este año.
Ya por la mañana desayunados en Valencia de Don Juan, donde habíamos quedado, enganchamos camino de Becilla de Valderaduey detrás de César y Daniel que van dirigiendo la orquesta, Dani y Alejandra con Slow, y el que mal redacta con la correctora detrás, 
Paramos a ver el puente declarado Bien de Interés Cultural en 1995,

la calzada romana discurre a orillas del río Valderaduey. Por aquí transcurría la Cañada Real Leonesa Occidental de la Mesta.
Al fondo la Iglesia de Santa María de la Asunción, barroco siglo XVIII.
Recogimos los bártulos de refrescar y seguimos de nuevo la ruta programada, o no, por el Road Killer o algo así,
ruta de los fondos de pantalla del windows ese.
El día
Abro los ojos. Veo nacer el día.
no sé de cambio tan definitivo.
Es la confirmación de que estoy vivo.
Es el rostro con su fisonomía.
Se desvela la fantasmagoría.
Es el día fugaz y primitivo.
Es la paloma que encontró el olivo.
No estaba muerto el corazón: dormía.
Es la navegación de los colores.
Vuelven a sus espacios las ventanas
y a recobrar el alma los cristales.
Abre el sol el armario de las flores
y la mañana el sol de las mañanas.
Y todo encuentra intacta sus señales.
Jesús Lizano.
Y así entretenidos por el paisaje y los muchos que te adelantan, pues la carretera es un coñazo si vas a lo que marcan las señales esas, que solo son para algunos por lo que se ve, llegamos a Medina de Rioseco.

Aparcamos cerca de la Plaza de Santo Domingo y la iglesia de mismo nombre, que es famosa por los frescos pintados por Mariano de Cossio en 1948.

Medina de Rioseco la Ciudad de los Almirantes es Declarada Conjunto Histórico Artístico en 1965.


La capital de Tierra de Campos creció gracias a los privilegios mercantiles y al mecenazgo de sus duques, que tenían el título hereditario de Almirantes de Castilla.
En sus soportales se vendían toda clase de mercancías.
El Canal de Castilla, es la gran obra de ingeniería hidráulica del s.XIX, que pretendía crear una red de canales de navegación para facilitar el transporte y dar salida hacia los puertos del norte de la lana, los vinos y el cereal de la aislada Castilla, el principal centro de producción del País en ese momento.
Fue la solución escogida por los políticos de la Ilustración, obsesionados por romper el aislamiento en el que esta región se encontraba sumida.
Con tres ramales: el norte de Alar del Rey a Ribas de Campos, el ramal Campos de Husillos a Medina de Rioseco, y el ramal sur de Grijota a Valladolid.
Tras un largo periodo de aprovechamiento pleno, fue definitivamente cerrado a la navegación en 1959, el canal fue declarado Bien de Interés Cultural en 1991.
Antigua fábrica de harinas San Antonio, que conserva en perfecto estado su  maquinaria.
 Una interesante página para saber mas acerca de esta inmensa obra.
Dice que JoseMari, siendo presidente de la Junta de Castilla y León, inauguró este parque en 1989.
Salimos del parque y nos pateamos un poco la Ciudad de los Almirantes.

A la sombra de los típicos soportales, de imponentes columnas
que sujetan el peso de los grandes escudos nobiliarios incrustados en las fachadas.
deambulamos con mil ojos puestos en los detalles.

Llegamos a la Iglesia de Santa María de Mediavilla, declarada Bien de Interés Cultural el 3 de junio de 1931, es la primera que se construye en Medina de Rioseco,
las obras se inician a finales del siglo XV hacia 1490, de estilo gótico y tendencia renacentista, es finalizada en el año 1516.
Tiene una esbelta torre con remate barroco, obra del arquitecto Pedro de Sierra, Gaspar de Solórzano trazó las bóvedas, 

Pedro de Sierra el templete y la linterna barroca en su torre.
La portada de la iglesia
con el blasón de los almirantes, y a ambos lados, los escudos de la villa.
Desde arriba nos vigilan.




Colegio San Buenaventura.
Golpea con fuerza la aldaba en la puerta y suena dulce tu voz tras ella. 

Del, que no de, que ser es de piedra.
Nos dirigimos a la Iglesia de Santiago Apóstol. 
En la plaza , delante de la Iglesia, se encuentra la Cruz que el ayuntamiento, con motivo del Año Santo Jacobeo, dedicó al peregrino en 2004.
Se inicia la construcción de la Iglesia de Santiago en 1533 de estilo gótico, bajo la dirección del arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón.
La portada principal, de Alonso de Tolosa, es clasicista.
Reúne los estilos gótico, barroco, plateresco y clasicista.
La puerta del mediodía, de Miguel de Espinosa, es de estilo plateresco. 
La portada norte, de Rodrigo Gil de Hontañón, se realiza en estilo gótico flamígero.

En 1964 fue declarada Monumento Histórico-Artístico.

Esto de la Semana Santa le jode bastante al rejón ese y al iglesias
Ambición
de cuanto noble y grande el mundo miente
en sus ficciones de placer vacías,
dos cosas sólo amé profundamente
como ama el trovador sus melodías;
dos cosas sólo ambiciona mi alma
con ansia, con ardor, con fe sincera,
como ambiciona el lidiador la palma
tras la batalla prolongada y fiera:
de la existencia en el camino incierto
sólo anhelé por gloria de mis días,
un oasis en medio del desierto
y un arpa de sonoras armonías:
un oasis de paz y de ventura
donde vivir sin penas ni pasiones,
y un arpa en que cantar mis ilusiones
con tonos de dulcísima ternura.
porque es muy grato al corazón doliente
dejar correr sin inquietud las horas
mientras se aduerme el alma dulcemente
al compás de mil cantigas sonoras.
cantar la luz, la noche, las estrellas,
la hermosa soledad del bosque umbrío,
de favonio las tímidas querellas,
el murmurante resbalar del río.
el alba que risueña se levanta,
la misteriosa tarde que declina,
la luna que serena se adelanta 
por la argentada esfera cristalina.
la grave majestad del mar en calma,
la belleza y fragancia de las flores,
los recuerdos dulcísimos del alma,
la ilusión, la esperanza, los amores.
y con mi tosca lira celebrando
cuanto de hermoso el universo encierra,
pasar como los pájaros cantando
sin tocar en el polvo de la tierra.
Carolina Valencia Castañeda, (poetisa riosecana).

La calle estaba cerrada pero seguimos igual,
hasta la Iglesia de la Santa Cruz. En la ubicación de la actual hubo otra, de estilo gótico. 
La actual se empezó a construir a finales del siglo XVI de estilo herreriano con diseño de Rodrigo Gil de Hontañón, por falta de presupuesto no llegó a realizarse. 
La fachada es su elemento más singular y tiene la nave central más ancha de toda España.  
Alberga el Museo de la Semana Santa.
Daniel entrevistando al Cófrade.
La escultura monumento al cófrade es obra del artista riosecano Angel Martín García.
De nuevo pisamos por donde millones pisaron antes,
de regreso a donde indica el G.P.S. que están nuestras motos,
salimos vivos de milagro, gracias que íbamos a cubierto,
que menudas lagartijas andan aquí por las fachadas,
sean de leyenda o de caramelo impresionan.

¡Ah, sí, llora sin tregua, pueblo mío!
¡Llora al mirar las indelebles huellas
Que en ti ha grabado el invasor impío!
¡Sí, llora al ver desiertos tus hogares,
Mancilladas tus púdicas doncellas,
Arruinados tus místicos altares!
¡Llora de tu fortuna los reveses!
¡Llora tu fértil campo devastado
Y ayer cubierto de doradas mieses!
¡Ay! ¡llora al contemplar cuál te ha dejado
La irrupción de los bárbaros franceses!
Carolina Valencia Castañeda.
Pusimos el candado hasta la próxima visita que los dulces nos han dejado buen sabor de boca, y relajados, continuamos el camino hasta la siguiente parada, Cuéllar.


4 comentarios:

  1. La espera mereció la pena ,así leo poesía que es algo que no suelo. Agradable rememorar.
    Abarazos

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    1. Pues si te gustó sigo antes de que se me olvide, hasta aquí el viaje fue placentero, a ver como sigue. La poesía es por ocupar espacios y así suelas el camino, me alegra que te agrade. Gracias y saludos que si embarazo hay que mantener.

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  2. Tremendo reportaje!! Qué buenos recuerdos. Esperando el próximo capítulo :)
    Abeazotes.

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    1. Tremenda paciencia la tuya si te lo has leído entero porque el siguiente ya es tamaño mandingo, se está cociendo la tercera parte, en cuanto esté el pan meto los bocatas en el remolque de la furgoneta. Abeazos.

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