martes, 22 de mayo de 2018

2018 05 22 Santa María de Celón y Cibuyo.

Otro culebrón.


El martes el jefe me dio el día libre, así que nos dimos un corto paseo por las carreteras de Tineo, Allande y Cangas, fue fructífero y llenamos bien la saca de nuevo.  
La primera parada, que somos de rodar sin prisa pero sin pausa, fue en:
En el año 922 el conde Fruela Vélaz y su esposa Totilde, heredan la iglesia,
posteriormente su hijo Vermudo erige el monasterio. 


La iglesia está dedicada a San Miguel,
en ella fué enterrada la condesa Aragonti en 1006.
Ventana bífora prerrománica.



Seguimos hasta Celón
para ver la iglesia románica de Santa María de Celón del siglo XII, anteriormente fue un monasterio prerrománico,
que consta haber sido donado a la Catedral de Oviedo en 1085.
Es declarada Bien de Interés Cultural el 28/09/1973.
La puerta principal tiene dos columnas,
el arco y capiteles decorados



























Distintos tipos de ventanas y tragaluces que se abren en los muros.

Puerta sur.


detalle de algunos canecillos del muro sur, cabeza humana y motivos animales,










los del muro norte están desgastados y el único que se conserva es este con forma de gorrión.
En el muro del testero hay un relieve que representa a 
un hombre (San Jorge) matando a una serpiente (dragón), y en la base del muro hay un agujero.
Según la leyenda era utilizado por un cuélebre para entrar en la iglesia a por el alma o los restos de los difuntos allí enterrados,
hasta que un día un peregrino lo mató con su lanza.
En la cabecera hay unas importantes pinturas murales del siglo XVI , del artista conocido como maestro de Celón que tratan sobre la Pasión de Cristo y La Anunciación y Coronación de la Virgen.
Retablo del siglo XVIII
Virgen con el Niño del siglo XVI.
Unas imágenes de la pinturas.
En el techo la coronación y el Tetramorfos.

En las paredes la última cena y escenas del prendimiento, pasión y muerte.




La caja de las Ostias.
Talla románica del siglo XII en madera policromada de la Virgen con el Niño.

San Roque con Rouna.

La muerte con un arco.
Un avariento o Judas con mi saca llena. 
Bautismo y campana de 1.222 con el siguiente texto grabado
+ IN ERA MILLESIMA : DECETESIMA : SEXAGESIMA : POST : MILLESIMA.
+ VOX : DOMINI : SONAT : MENTEM : SANCTAM : SPONTANEAM :
HONOREM: PATRIS.

Los capiteles del Arco del Triunfo.

Detalle del antiguo mecanismo usado para tocar las campanas.
Hoy me duele la muñeca la cabeza no.
Ponemos rumbo a San Martín de Beduledo,
donde se encuentra la capilla de san Martín,
con un retablo policromado en verdes y rojos.
Desde ahí iniciamos la subida al Castro de San Chuis.



El castro fue construido en la cima del pico San Chuis de 780m. de alto desde el que se domina el valle y las sierras circundantes.



Fue descubierto en el año 1952 por José Lombardía Zardaín, vecino de Allande.
Es Patrimonio histórico de España, declarado Bien de Interés Cultural el 14 de mayo de 2014.
La muralla fue realizada con módulos independientes sobre otra de paño continuo reforzada por fosos y parapetos elevados, tenía cinco líneas defensivas, la principal sobre su flanco meridional.

En la parte baja predominan las construcciones circulares,
y en la alta cuadradas o rectangulares con calles y pasillos.
El castro es muy anterior a la llegada de las legiones romanas y es uno de los castros más importantes de Asturias.
Desde él se controlaban los principales itinerarios de las rutas del oro, las que llegaban desde Astúrica Augusta, y los ramales que recorrían las sierras del Valledor.
En un radio de 10 kilómetros se encuentran varias explotaciones de las más ricas y extensas del Noroeste Peninsular.
Los primeros trabajos de excavación se hicieron en los años 1962 bajo la dirección de Elías Domínguez y Francisco Jordá.
Se reanudaron en 1979, bajo dirección de Francisco Jordá, en cortas campañas estivales hasta septiembre de 1986.
muchas de las construcciones no fueron excavadas completamente y queda una gran parte del castro sin trabajar, incluso durante la visita me dio la sensación de abandono.
Caminando entre las piedras del despoblado dominio de la montaña, solo habitado por misterios, sentimos las sensaciones del pasado, el hambre, la sed, el aroma del pan recién hecho, el crepitar del fuego mientras sus ascuas laten a la luz de la luna, el aullar de los lobos, las nieblas, las lluvias, los lodos y las nieves; el azote del viento y las tinieblas. Con el primer rayo de sol al alba, el frió, el rocío, los miedos y las sombras, las ausencias los pasos sin huellas del olvido, el acecho, un relincho, las esperas, los silencios. Nos alertamos por choques de gladius y pilum contra escudos, arrojo, valor, risas, llantos y lamentos, alborozo y alegría, los sueños, los descansos a la sombra del centenario roble, el cantar de los pájaros o del agua en el arroyo y el aroma de las flores, y otras que se quedan en el tintero.
De paso
Siempre de paso, sin dejar impresa
mi huella ni en poblado ni en desierto,
con la mentalidad del aeropuerto,
donde uno viene y va, cruza y regresa.
Siempre de paso, y a distinta mesa
sentarse cada vez, de cada huerto
cortar la flor y anclando en cada puerto,
besar y despedir a quien nos besa.
Peregrinar ligero de bagaje
sin arraigarse a un único paisaje,
reciclando la piel y las ideas.
Arroyo que a la vez se queda y fluye,
tiempo que permanece mientras huye,
mar que va reiterando las mareas.
Francisco Álvarez Hidalgo
Bajamos a Lomes de la moto.
Lomes es una de las 17 parroquias del Concejo de Allande,
en el lugar podemos ver unos cuantos hórreos,
con elaboradas decoraciones.



y algunas casas amenazando ruina.

Su iglesia parroquial, está dedicada a San Clemente, y es del siglo XIII-XIV.
Asomamos al interior por los agujeros de la carcoma
Según nos íbamos nos preguntaron si queríamos ver la iglesia,
y amablemente abrió, nos habló de la iglesia, el pueblo su festividad y como hablamos de Santa María nos recomendó que no dejáramos de ver EL Salvador.  
Imagen de San Clemente en el retablo,
que como los anteriores, está decorado con tonos azules, verdes y rojos.




Poca mas decoración tiene la iglesia que estas piezas,
el Cristo y la Pila Bautismal.
Salimos del lugar tras dar las gracias por su amabilidad y nos dirigimos a Cibuyo. 
Entre hórreos estiramos las piernas

y como las puertas no se abren solas preguntamos por la llave.
La Iglesia de San Salvador de Cibuyo
Tras seis meses de arduo trabajo del restaurador Jesús Puras Higueras, en mayo de 2017 la bóveda del presbiterio volvió a lucir de nuevo las pinturas del siglo XVI, que debajo de hasta siete capas de cal permanecían ocultas.

Son un conjunto pictórico mural, con gran carga iconográfica.
La condena en el infierno, en el muro derecho.
La salvación en el lado izquierdo
En la bóveda representados el cielo, la divinidad: el sol y la luna.
El retablo del siglo XVIII, el restaurador sospecha que tras el hay representado un pantocrátor.
En el está representado
El nacimiento,
la muerte
y resurrección de Cristo.
La capilla de la Virgen del Rosario.


San Antonio de Padua.
Sagrado Corazón de María.
Pila de Agua Bendita, tallada de una sola pieza como parte de la pared.
Hablando de pilas, salimos y nos las pusimos que se nos hacía de noche,
pero respetando la señalización, que por esa carretera hay mucho animal y te puede salir adelantando un venado cuando menos te lo esperas.

NaClU2 y Habrázotes.